Arquetipo: transformación
A través de los LNS
Frida Menaged · Alberto Zebede · Moisés Mizrachi · Raquel Cohen
· Frida Antebi · Tamara Cos
Un barrio entero de Panamá convertido en ecosistema museal
administrado por una empresa privada. El museo deja de ser un
edificio y ocurre en calles, buses, viviendas, comercios y
paredes. Las comunidades investigan su propio pasado y son
dueñas de su relato.
Pero los objetos originales ya no están en la superficie: fueron
trasladados a bóvedas en las profundidades del mar, donde solo
pueden entrar los robots submarinos SUBm. En el barrio se ven
mediante lentes de contacto LNS, que se cargan con el sol, se
adaptan a la córnea y reconocen intereses, edad y emociones. Las
preguntas no se hacen en voz alta: se piensan.
La Ley N.º 1374 de 2046 obliga a que los museos permanezcan en
silencio y elimina guías y explicaciones habladas. El acceso
depende de la membresía.
Liliana pertenece a una generación que guardaba sus objetos. Los
suyos están en las bóvedas y se niega a usar los lentes: para
ella una reconstrucción nunca reemplaza una cosa real. Y hay una
paradoja mayor: aunque cada comunidad posee su relato, una
empresa privada controla los lentes, los robots, las bóvedas y
las membresías.
«Pero recordar también tiene un precio.»
Arquetipo: colapso
Nodos de Memoria
Adriana Solís · Alana Holstein · Amanda Brostella · Karla Torres
· Martha Pretto · Roberto Torres
Panamá pierde la Tercera Guerra Mundial y queda progresivamente
integrado a Estados Unidos. El Canal pasa a control
estadounidense y la historia de su construcción y su soberanía
se reinterpreta para justificar la nueva realidad. Las tierras
indígenas son expropiadas y un gobierno autoritario usa la
seguridad nacional para restringir la diversidad cultural.
Los museos dejan de ser neutrales. Algunos se vuelven
propaganda, otros experiencias comerciales gamificadas, muchos
quedan abandonados con sus vitrinas vacías. Los objetos que
contradicen la narrativa oficial son modificados, retirados o
desaparecen.
Sobreviven en secreto los Nodos de Memoria:
museos clandestinos y móviles que se montan, se desmontan y se
trasladan para que el régimen no los encuentre. Guardan
documentos, objetos, fotografías y testimonios de un país que ya
no existe oficialmente. El público es seleccionado y puesto a
prueba.
Y existen los Falsos Nodos: exposiciones hechas
con copias de resguardo. La experiencia parece auténtica, pero
los objetos no son los originales. Se muestran precisamente para
que nadie encuentre los verdaderos.
«El museo deja de ser un lugar donde se visita el pasado: se
convierte en un lugar donde se lucha por conservarlo.»